Lionel Messi convirtió su despedida oficial de la Selección argentina en una verdadera función de gala. En el estadio Monumental, ante más de 85.000 espectadores, cerró su ciclo de 21 años con la Albiceleste con una actuación completa: un gol de penal, dos asistencias y un triunfo 3-0 sobre Benín, en una noche que combinó fútbol, nostalgia y homenaje popular en una dimensión pocas veces vista en el país.

Una última función a pura emoción

El partido, disputado el martes 6 de octubre de 2026, fue el escenario elegido para despedir al máximo ídolo del fútbol argentino, que se retira de la selección tras dos décadas de carrera internacional. El desarrollo del encuentro pareció escrito para la ocasión: Nicolás Otamendi abrió el marcador con una asistencia de Messi, Nico Paz amplió la ventaja también tras un pase del capitán, y el propio Messi selló el 3-0 de penal a los 70 minutos, cerrando así su cuenta goleadora en 126 tantos en 208 partidos disputados con la camiseta mayor.

El emotivo discurso del 10:

Fuegos artificiales y una ovación ensordecedora

La noche comenzó con una lluvia de fuegos artificiales en el momento en que Messi salió a la cancha para disputar su último partido con Argentina, en un clima que mezclaba fiesta, nostalgia y reconocimiento. El estadio, colmado por más de 85.000 espectadores, le dedicó una ovación ensordecedora cada vez que tocó la pelota, y especialmente en el momento de su salida del campo de juego, cuando el público no dejó de corear su nombre durante varios minutos.

El cierre de un ciclo sin comparación

Con este amistoso, Messi puso punto final a un ciclo sin parangón en la historia del fútbol argentino: 21 años vistiendo la camiseta de la selección mayor, 208 partidos disputados, 126 goles convertidos y un palmarés que incluye el título del Mundial de Qatar 2022 y dos Copas América, además de una enorme cantidad de récords individuales y colectivos acumulados a lo largo de su carrera con la Albiceleste.

El resultado de 3-0 ante Benín quedó, en los hechos, como un detalle casi secundario frente a la dimensión simbólica de la noche: Argentina se rindió a los pies de su máximo ídolo en una despedida que combinó fútbol, emoción genuina y reconocimiento popular en un nivel difícil de repetir para cualquier otro futbolista.

Repercusión mundial

Medios internacionales de distintos continentes reflejaron la magnitud del evento. Desde Europa hasta América, la despedida de Messi fue tratada como uno de los grandes acontecimientos deportivos del año, con coberturas que destacaron su "último baile", calificaron la velada como su "gran noche" y describieron el cierre de lo que definieron como una "espectacular historia" con la camiseta de la selección argentina.

Resumen del Partido: