Street Fighter volvió a los cines este viernes 16 de octubre de 2026 con una nueva versión de acción real dirigida por Kitao Sakurai y distribuida por Paramount Pictures. Llega casi 32 años después de la adaptación de 1994 y propone una lectura distinta del universo de Capcom: menos operación militar de rescate y más torneo, rivalidades y combates reconocibles para quienes jugaron la saga. Las primeras críticas, sin embargo, llegaron divididas.

El tráiler

De qué trata la nueva película

La historia se ambienta en 1993 y sigue a Ryu (Andrew Koji) y a Ken Masters (Noah Centineo), dos luchadores que estuvieron distanciados y vuelven a cruzarse cuando Chun-Li (Callina Liang) los recluta para el próximo Torneo Mundial de Guerreros. Detrás de la competencia, organizada por M. Bison (David Dastmalchian), se esconde una conspiración que los obliga a enfrentarse entre sí y a revisar conflictos del pasado.

Se trata de la tercera película de acción real basada en la franquicia, después de la de 1994 y de "Street Fighter: La leyenda de Chun-Li" (2009), y funciona como un reinicio. El guion pertenece a T. J. Fixman y al propio Sakurai, sobre una historia de Dalan Musson y Gary Dauberman. Sakurai, que hasta ahora se había destacado en la comedia y en la televisión, dirigió antes "Bad Trip", con Eric André, quien también aparece en el elenco. La película dura unos 119 minutos y su presupuesto se ubica, según la fuente, entre los 82 y los 100 millones de dólares. Los estudios Legendary y Capcom la coproducen.

Un elenco completamente renovado

El cambio más visible es el reparto. En 1994, Jean-Claude Van Damme encabezó la película como el coronel Guile, Raúl Juliá interpretó a M. Bison en una de sus últimas actuaciones y Ming-Na Wen fue Chun-Li.

En 2026, Andrew Koji es Ryu, Noah Centineo es Ken, Callina Liang es Chun-Li y David Dastmalchian es M. Bison. Jason Momoa interpreta a Blanka y Cody Rhodes, a Guile, un personaje que deja de ser el protagonista. Completan el elenco Curtis "50 Cent" Jackson como Balrog, el luchador Roman Reigns, Don Lee, Andrew Schulz, Orville Peck y Eric André, entre otros. La apuesta por intérpretes con experiencia en artes marciales, lucha profesional y cine de acción busca acercar los combates al lenguaje de los videojuegos.

Qué cambia respecto de 1994

La película original transcurría en el país ficticio de Shadaloo, donde M. Bison mantenía como rehenes a trabajadores humanitarios y el coronel Guile lideraba una operación de las Fuerzas Aliadas para rescatarlos, en una trama de aventura militar propia de los años noventa. La versión de 2026 reemplaza ese esquema por una historia coral construida alrededor del torneo, con Ryu y Ken como protagonistas, Chun-Li como la persona que los reúne y Bison detrás de una conspiración que amenaza con convertir la competencia en algo mucho más peligroso.

Aspecto Street Fighter (1994) Street Fighter (2026)
Protagonista centralGuile, interpretado por Jean-Claude Van DammeRyu y Ken, interpretados por Andrew Koji y Noah Centineo
Trama principalMisión militar para rescatar rehenes y derrotar a BisonTorneo Mundial de Guerreros y una conspiración oculta
M. BisonRaúl JuliáDavid Dastmalchian
Chun-LiMing-Na WenCallina Liang
Enfoque de la acciónCine de acción militar y aventura de los noventaCombates, humor y estética inspirados en los videojuegos
Críticos en Rotten Tomatoes20%, según el agregadorEntre 38% y 45% en las primeras horas, con cambios constantes

Más cerca de los videojuegos, no necesariamente mejor

La nueva película recupera a Ryu y Ken como figuras centrales, algo más acorde con su jerarquía dentro de la saga, y ubica al torneo, un elemento emblemático de los juegos, como motor dramático. Además, reúne a varios personajes clásicos en una misma competencia. Un detalle destacado por algunos críticos es que los flashbacks se muestran con animación 2D, una decisión que consideraron de lo más logrado.

Pero más referencias y diseños reconocibles no equivalen automáticamente a una adaptación mejor. La calidad final depende del guion, de la construcción de los personajes y de la coherencia narrativa, y ahí es donde se concentran las reservas de buena parte de la crítica.

Qué dicen las primeras críticas

La recepción inicial no fue uniforme. La reseña de The Associated Press, firmada por Jake Coyle, definió la película como una nostálgica y extravagante excursión a los noventa que termina, en su opinión, siendo un desastre por su trama caótica y su tono poco claro. The Guardian le dio dos estrellas sobre cinco y cuestionó su dependencia de las referencias de la década. Otros medios fueron más receptivos: Collider le puso 6 sobre 10 y Screen Rant, 7 sobre 10, y destacaron la energía de las peleas, el elenco y el vínculo con el espíritu de los juegos.

En el agregador Rotten Tomatoes, la aprobación de la crítica fluctuó entre el 38% y el 45% durante las primeras horas, y en Metacritic ronda los 44 puntos sobre 100, una calificación considerada mixta. Esos porcentajes cambian a medida que se suman reseñas. En contraste, el público la recibió mejor: el indicador de espectadores de Rotten Tomatoes marcaba cerca del 84% con más de 250 calificaciones. Son opiniones de la crítica y de los primeros espectadores, y no anticipan por sí solas el resultado en taquilla.

La taquilla, la prueba que viene

Las proyecciones del fin de semana de estreno hablaban de una recaudación de entre 27 y 35 millones de dólares en Norteamérica y de un debut global cercano a los 70 millones, lo que le permitiría liderar la taquilla. Ese desempeño será determinante para saber si Paramount y Legendary avanzan con una secuela, algo que el final de la película deja abierto, según algunos medios.

Una nueva oportunidad para la franquicia

La nueva Street Fighter llega en un contexto muy distinto del de 1994, cuando las adaptaciones de videojuegos todavía debían demostrar que podían funcionar en Hollywood. Hoy, las franquicias gamer ocupan un lugar central en el entretenimiento, y los estudios apuestan por universos conocidos para atraer tanto a seguidores históricos como a espectadores nuevos. Con Ryu y Ken al frente, un torneo como motor y un elenco pensado para las peleas, la propuesta se diferencia con claridad del clásico de Van Damme. Lo que decidirá su recepción final es si logra sostener con una buena historia todo ese despliegue.