China alcanzó una cifra histórica en materia de adopción tecnológica: 700 millones de usuarios de inteligencia artificial generativa a finales de junio de 2026, según el informe divulgado por el Centro de Información de la Red de Internet de China (CNNIC). Esa cifra representa una tasa de penetración superior al 50% de la población del país, lo que consolida a China como el mercado más grande del mundo en adopción de esta tecnología.

Un crecimiento vertiginoso en apenas seis meses

El salto registrado en el último semestre resulta especialmente llamativo: a finales de 2025, China contaba con 602 millones de usuarios de este tipo de herramientas, con una tasa de penetración del 42,8%. Esto significa que, en solo seis meses, el país sumó más de 100 millones de nuevos usuarios, un incremento cercano al 16% que refleja la rapidez con la que la inteligencia artificial se está integrando en la vida cotidiana de la sociedad china.

Para qué usan la IA los usuarios chinos

El informe detalla los principales usos que la población le da a la inteligencia artificial generativa. La función más extendida sigue siendo la de consulta: el 76% de los usuarios aseguró recurrir a la IA generativa para encontrar respuestas a sus preguntas, lo que la convierte en la herramienta predominante para búsquedas de información, por encima incluso de los buscadores tradicionales en ciertos usos cotidianos.

Sin embargo, las aplicaciones se diversificaron de manera notable: un 47,8% de los usuarios utiliza la IA para procesar imágenes o videos, un 37,6% la emplea para trabajar con textos, y un 32,5% la usa para elaborar resúmenes de trabajo, actas de reuniones o presentaciones. A esto se suma que el uso de asistentes integrales de IA y de herramientas de oficina inteligente registró aumentos superiores al 100% interanual, una señal clara de su incorporación masiva a tareas laborales y administrativas dentro de empresas y organismos.

El otro frente de expansión: el hardware inteligente

El informe también reveló que la adopción de inteligencia artificial en China va más allá del software. Cerca del 38,7% de los usuarios de internet del país adquirió dispositivos inteligentes en línea durante los seis meses previos al estudio, lo que indica un consumo acelerado de hardware compatible con estas tecnologías. Este dato sugiere que la IA no solo está penetrando en aplicaciones y servicios digitales, sino también en los dispositivos físicos que las personas usan a diario, desde teléfonos inteligentes hasta electrodomésticos conectados.

Cómo se compara con el resto del mundo

Las cifras chinas contrastan de manera notable con las registradas en otros países. Una encuesta de Morgan Stanley, recogida por el South China Morning Post, encontró que el 80% de los participantes chinos utilizaba inteligencia artificial para fines personales al menos una vez por semana, frente al 54% de los encuestados en Estados Unidos. Este diferencial posiciona a China como líder global en adopción cotidiana de inteligencia artificial, por delante de potencias tecnológicas como Estados Unidos y distintos países europeos.

Analistas consultados por medios especializados atribuyen esta ventaja a una combinación de factores: la integración profunda de la IA en aplicaciones locales de uso masivo, el apoyo activo de políticas gubernamentales al sector, y la rápida digitalización general de la sociedad china en los últimos años.

Contexto de transformación industrial

El informe fue presentado en la Conferencia de Recursos de Infraestructura de Internet de China 2026, celebrada en Beijing. Según el documento, la inteligencia artificial generativa viene impulsando una profunda transformación y una acelerada actualización industrial en distintos sectores del país. Las autoridades chinas desplegaron políticas específicas para apoyar el desarrollo sostenible de la IA, lo que facilitó su expansión en múltiples industrias, desde la educación hasta la manufactura, pasando por los servicios financieros y la atención médica.

Qué implica esta masificación

El avance de la inteligencia artificial en China abre preguntas sobre sus implicancias a largo plazo. Por un lado, la tecnología promete aumentar la productividad, optimizar procesos laborales y democratizar el acceso a herramientas antes reservadas a sectores más especializados. Por otro, especialistas advierten sobre desafíos concretos que suele traer este tipo de adopción masiva, como una mayor dependencia tecnológica, cuestiones de privacidad sobre el manejo de los datos de los usuarios, y el impacto que puede tener en ciertas formas de empleo tradicional.

El hecho de que más de la mitad de la población china ya utilice inteligencia artificial de forma regular sugiere que el país atraviesa una transformación social acelerada, en la que esta tecnología se está integrando como una herramienta cotidiana, en una escala comparable a la que tuvieron en su momento el smartphone o el acceso a internet.