Este 17 de septiembre Argentina conmemora el Día del Profesor, una fecha dedicada a reconocer la labor de quienes enseñan en los niveles secundario, terciario y universitario. La jornada recuerda la muerte de José Manuel Estrada, uno de los intelectuales más influyentes de la educación argentina del siglo XIX, ocurrida en 1894. A diferencia del Día del Maestro, celebrado el 11 de septiembre, esta fecha no tiene carácter de feriado nacional.
Origen de la fecha
La elección del 17 de septiembre está directamente vinculada al fallecimiento de José Manuel Estrada, ocurrido ese mismo día pero en 1894, en Asunción, Paraguay. La fecha quedó integrada al calendario de efemérides educativas argentinas como una forma de reconocer especialmente a quienes enseñan por fuera de la escuela primaria, es decir, en los niveles secundario, terciario y universitario.
Es habitual que se confunda esta fecha con el Día del Maestro, que se celebra el 11 de septiembre en homenaje a Domingo Faustino Sarmiento, fallecido en 1888, y que está más asociado a la educación primaria. A diferencia de esa jornada, el 17 de septiembre no es feriado nacional: la administración pública, los bancos y los comercios funcionan con normalidad. Sin embargo, numerosas universidades e institutos terciarios suelen suspender las clases como parte del homenaje.
Quién fue José Manuel Estrada
José Manuel Estrada nació en Buenos Aires el 13 de julio de 1842, en el seno de una familia acomodada. Quedó huérfano a temprana edad y fue criado por su abuela, Carmen de Liniers, en un entorno familiar fuertemente ligado al interés por la educación y la cultura. Su primer maestro fue Manuel Pintos, y más adelante estudió filosofía, religión y humanidades en el Colegio de San Francisco, donde se forjó una fe católica que defendería a lo largo de toda su vida pública.
Ya desde joven mostró inclinación por la escritura y la investigación histórica: a los 16 años obtuvo el primer premio de un concurso de historia del Liceo Literario por un trabajo sobre el descubrimiento de América, un hito que impulsó su formación autodidacta en la disciplina. En los años siguientes publicó artículos en medios como La Guirnalda, Las Novedades y La Paz, y en 1865 dio a conocer su primera obra claramente histórica, un ensayo sobre la revolución de los comuneros del Paraguay en el siglo XVIII.
Su carrera docente y política
Estrada inició su actividad como docente en 1866, a los 24 años, en la Escuela Normal, donde comenzó a escribir sus célebres Lecciones de Historia de la República Argentina, un texto que se convirtió en referencia obligada para estudiantes y colegas de la época. Durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento fue designado Secretario de Relaciones Exteriores y tuvo a su cargo la enseñanza de Instrucción Cívica en el Colegio Normal. En 1869 asumió como Jefe del Departamento General de Escuelas, cargo que ocupó durante un año.
Paralelamente a su tarea educativa, desarrolló una intensa actividad política: en 1871 integró la Convención Provincial Constituyente encargada de redactar la Constitución de la provincia de Buenos Aires, y en 1873 fue electo diputado provincial. Ese mismo año fundó el periódico El Argentino, donde publicó buena parte de sus estudios históricos. En 1874 fue designado director de Escuelas Normales y decano de la Facultad de Filosofía, y también ejerció como rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, uno de los cargos más relevantes del sistema educativo de la época.
Entre sus obras más destacadas, además de las Lecciones de Historia de la República Argentina, se cuenta La política liberal bajo la tiranía de Rosas, publicada en 1872, considerada un aporte central para entender el desarrollo político argentino posterior a 1853. En el plano educativo, Estrada fue un defensor de la descentralización de la enseñanza y de la libertad de cátedra, ideas que marcaron buena parte de los debates pedagógicos de su tiempo.
Por qué se lo eligió para esta fecha
La elección de Estrada como referente del Día del Profesor responde al impacto que tuvo tanto en la enseñanza como en los grandes debates que atravesaron la construcción del sistema educativo argentino durante el siglo XIX. Se lo reconoce como un intelectual comprometido con su tiempo, que combinó la docencia con la producción histórica, el periodismo y la actividad parlamentaria, y que dejó una impronta particular en la formación de profesores de nivel medio y superior, a diferencia de Sarmiento, más asociado a la expansión de la escuela primaria.
Actividades y homenajes habituales
En colegios secundarios, institutos de formación docente y universidades de todo el país es habitual que se organicen actos conmemorativos con discursos alusivos a la tarea docente, además de reconocimientos institucionales a profesores destacados o con una trayectoria relevante dentro de cada establecimiento. También son frecuentes las producciones estudiantiles, como videos, ensayos o muestras que invitan a reflexionar sobre el rol del profesor en la formación de las nuevas generaciones.
Como ocurre con otras efemérides educativas, la organización de la jornada puede variar según cada institución: mientras que muchas universidades e institutos de nivel superior optan por suspender las actividades académicas como forma de homenaje, otras mantienen el dictado normal de clases y concentran los festejos en actos puntuales durante el día.