Meta lanzó el 8 de septiembre de 2026 Muse, un agente de inteligencia artificial que no se limita a responder preguntas, sino que ejecuta tareas concretas en nombre del usuario: envía correos, reserva viajes y restaurantes, completa compras y gestiona pendientes en distintas aplicaciones. En menos de dos semanas, el asistente ya cuenta con versiones para iPhone, Android, web, WhatsApp y Mac, aunque también acumuló alertas de seguridad y un conflicto comercial con Amazon.

Qué es Muse y en qué se diferencia de un chatbot tradicional

A diferencia de los asistentes conversacionales convencionales, Muse fue diseñado como un agente capaz de actuar de forma autónoma dentro de distintas aplicaciones. Entre sus funciones se cuentan el envío de correos electrónicos y mensajes, la reserva de viajes, restaurantes y entradas para cine o eventos, el llenado de formularios web y la gestión de compras y pagos a través de servicios autorizados. El agente puede además trabajar en segundo plano, incluso con la aplicación cerrada.

Una de sus particularidades es la capacidad de conectarse con servicios externos, como Gmail, los calendarios de Apple y Google, OpenTable y distintos sitios de comercio electrónico, para operar dentro de ellos y cumplir objetivos más amplios que el usuario le plantea, en lugar de limitarse a responder consultas puntuales.

Lanzamiento y expansión a distintas plataformas

Muse se presentó oficialmente el 8 de septiembre de 2026, con una aplicación nativa para iOS y Android disponible inicialmente solo en Estados Unidos, una versión web en muse.ai y una integración dentro de WhatsApp. Entre el 17 y el 18 de septiembre, Meta amplió la disponibilidad del agente con una aplicación de escritorio para macOS, que le permite actuar directamente sobre archivos, mensajes, calendario, notas y correo dentro de las aplicaciones nativas del sistema operativo de Apple.

Por el momento, el acceso a Muse está restringido a usuarios mayores de edad radicados en Estados Unidos, aunque Meta anticipó que irá sumando otros países de manera progresiva.

El modelo detrás del agente

Muse está impulsado por la familia de modelos Muse Spark, en su versión 1.3 al momento del lanzamiento. Según la propia Meta, se trata del modelo más capaz que la compañía desarrolló hasta la fecha para tareas de agente en el mundo real, con capacidad para comprender un objetivo general planteado por el usuario y organizar por sí mismo los pasos necesarios para cumplirlo.

En la versión para Mac, las acciones del agente se ejecutan a través de una máquina virtual segura alojada en la nube de Meta, y no directamente en el dispositivo del usuario, de modo que la infraestructura de la compañía queda como intermediaria entre las credenciales personales y las aplicaciones nativas de macOS.

Funciones destacadas y casos de uso

Entre las capacidades más destacadas por Meta y por medios especializados en tecnología figura la automatización de tareas cotidianas, como el envío de correos, la organización de la agenda y la reserva de viajes y restaurantes. El agente también puede abrir un navegador, completar formularios y buscar mejores opciones o precios en nombre del usuario.

En materia de pagos, Muse puede realizar transacciones a través de Link de Stripe, y se espera que en el futuro se integre también con Shop Pay. Además, puede tener en cuenta contenido publicado por el usuario en Facebook Marketplace e Instagram al momento de responder o ejecutar tareas. Desde el 17 de septiembre, el agente sumó la capacidad de realizar llamadas telefónicas salientes a comercios dentro de Estados Unidos, una función que por el momento se prioriza para los usuarios que la solicitan de manera explícita.

Planes y precios

Meta optó por un esquema freemium para Muse. El plan gratuito ofrece acceso básico con un límite de uso, visible a través de un contador que indica cuánto le queda disponible al usuario dentro de la semana o el mes. Por encima de ese nivel, existe un plan Power, de aproximadamente 20 dólares mensuales, pensado para un uso más frecuente con mayor cantidad de acciones diarias, y un plan Max, de alrededor de 100 dólares al mes, orientado a quienes buscan delegar flujos de trabajo completos en el agente. La idea de la compañía es que la mayoría de los usuarios pueda cubrir sus necesidades con el nivel gratuito, y solo recurra a los planes pagos si requiere un volumen alto de automatizaciones.

Privacidad y mecanismos de control

Meta presentó a Muse como un agente "seguro y privado", con distintos mecanismos pensados para que el usuario mantenga el control sobre sus datos. El acceso a archivos, correo, calendario y otras fuentes de información es de tipo opt-in, es decir que debe ser habilitado explícitamente por el usuario. Además, antes de ejecutar acciones consideradas sensibles, como borrar archivos, enviar correos o realizar compras, la aplicación solicita una aprobación explícita.

En la versión para Mac, los permisos son granulares: el usuario elige puntualmente qué carpetas, cuentas y aplicaciones puede utilizar el agente, y todos esos ajustes también funcionan bajo un esquema de habilitación voluntaria. Aun así, la arquitectura basada en una máquina virtual en la nube y el acceso profundo a aplicaciones nativas generaron debate entre especialistas en seguridad informática sobre la superficie de ataque que expone este tipo de agentes y el nivel de dependencia que implica respecto de la infraestructura de la propia Meta.

Polémicas y problemas reportados en sus primeras semanas

En poco más de dos semanas de vida, Muse ya acumuló varios titulares negativos. El 21 de septiembre se reportó una vulnerabilidad crítica de tipo "día cero" en la versión de Muse para macOS, que según algunos medios especializados podría permitir que una aplicación maliciosa obtenga un control extendido sobre el sistema si llegara a explotarla. Meta no confirmó públicamente el alcance total de esa vulnerabilidad al momento de esta publicación.

Al día siguiente, el 22 de septiembre, medios argentinos informaron que Amazon bloqueó al asistente de Meta cuando intentaba realizar compras dentro de su plataforma, en lo que se describió como un nuevo capítulo de tensión comercial entre ambas compañías. A esto se sumaron cuestionamientos de especialistas en privacidad, vinculados a la capacidad del agente para operar dentro de aplicaciones nativas y acceder a archivos y mensajes personales, aun contando con los permisos correspondientes, sobre cómo se audita el uso de esos datos y qué registros quedan disponibles de las acciones que realiza el agente.

Impacto en el mercado y la adopción

Pese a las controversias, la aplicación de Muse escaló rápidamente a los primeros puestos de las tiendas de aplicaciones móviles en Estados Unidos, con reseñas tempranas mayormente positivas por parte de los usuarios. El lanzamiento y la buena recepción inicial del agente fueron mencionados, además, como uno de los factores que contribuyeron a que las acciones de Meta subieran entre un 5% y un 6,6% durante la semana de su presentación.

Muse se suma así a lo que distintos medios especializados ya describen como una "guerra de agentes de inteligencia artificial", en la que compite con otros asistentes de características similares, como Instinct, Wajo, Town y Ollie, que también vienen sumando funciones avanzadas de automatización y, en algunos casos, la posibilidad de realizar llamadas telefónicas en nombre del usuario.