Miles de fieles comenzaron la 52ª Peregrinación Juvenil a Luján durante la madrugada del sábado 3 de octubre, en una edición marcada por el mal tiempo. Los peregrinos recorren cerca de 60 kilómetros desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers, hasta la Basílica de Luján, acompañados por lluvias, bajas temperaturas y un amplio operativo de seguridad y asistencia desplegado por la Provincia de Buenos Aires.
Una marcha que arrancó bajo tormenta
Desde la medianoche, miles de peregrinos comenzaron a concentrarse en las inmediaciones de la iglesia de San Cayetano, ubicada en Cuzco 150, Liniers. Con pilotos, paraguas, mochilas y prendas impermeables, iniciaron el trayecto hacia la Basílica de Luján pese a las tormentas que afectaron al Área Metropolitana de Buenos Aires durante esas primeras horas.
La salida formal de la Imagen Peregrina de la Virgen de Luján se concretó a las 10 del sábado, en medio de cantos, aplausos y oraciones de los participantes, muchos de los cuales se tomaron fotografías junto al santuario antes de emprender la caminata. La lluvia modificó el paisaje habitual de la partida: los colores de los impermeables y los paraguas se mezclaron entre la multitud que avanzó por la traza oficial, aunque las condiciones climáticas no impidieron que los fieles continuaran con la tradición.
Un recorrido de 60 kilómetros
La caminata une el barrio porteño de Liniers con la Basílica de Luján a través de un trayecto de aproximadamente 60 kilómetros, que atraviesa zonas de los partidos de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. La organización recomendó a los peregrinos caminar siempre por la traza oficial, junto a la Ruta Nacional 7, y evitar las vías del ferrocarril o los sectores alejados del camino habilitado.
La llegada de los participantes se produce de manera escalonada, según el ritmo, el estado físico y las pausas de cada grupo. La misa central está prevista para las 7 de la mañana del domingo 4 de octubre en la Basílica de Luján, donde se espera la concentración de los fieles que completen el recorrido durante la noche y la madrugada.
Historias de fe detrás de la caminata
Entre los peregrinos se encuentra Graciela Aguilar, de 50 años, quien participa de la caminata desde 2012. Según contó a La Nación, este año volvió a peregrinar para pedir por su familia y por cuestiones laborales, y explicó que el mal tiempo no modificó su decisión de participar, ya que en otras oportunidades ya había atravesado la misma experiencia bajo condiciones adversas.
Otro de los protagonistas de esta edición fue David, identificado por el Santuario de Luján como el primer peregrino en llegar. El hombre arribó el viernes cerca de las 22 horas y contó que comenzó a hacer la peregrinación en 1994, como una promesa por su madre, y que desde entonces mantiene la tradición año tras año.
La Peregrinación Juvenil a Luján se realiza de manera ininterrumpida desde 1975 y se consolidó, con el correr de las décadas, como una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias de la Argentina. La edición 2026 se desarrolla bajo el lema "Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos".
El operativo de seguridad y asistencia
La Provincia de Buenos Aires, junto con los municipios involucrados y distintos organismos nacionales, desplegó un dispositivo especial para acompañar la caminata durante unas 36 horas, con coordinación general desde un Centro de Operaciones de Emergencias instalado en la Universidad Nacional de Luján.
El operativo incluyó hospitales móviles, ambulancias y un shock room móvil, además de un refuerzo de guardias en hospitales provinciales y municipales de la zona. También se desplegaron efectivos policiales, patrulleros, motos, caballos, drones y un helicóptero, junto con torres de iluminación y apoyo de Defensa Civil. A lo largo del recorrido se instalaron puestos con agua embotellada, frutas y alimentos, baños químicos y un sistema de asistencia para el reencuentro de niños, niñas y adolescentes, además de puntos de reciclaje y separación de residuos y los controles de tránsito correspondientes sobre toda la traza de la peregrinación.
En materia de abastecimiento de agua, ABSA dispuso cinco camiones cisterna y cuatro puntos públicos de suministro, mientras que AySA sumó otros 12 camiones cisterna entre la mañana del sábado y la mañana del domingo. Las autoridades recomendaron a los peregrinos llevar una botella reutilizable para recargar agua durante todo el trayecto.
El pronóstico para el fin de semana
El Servicio Meteorológico Nacional había anticipado tormentas durante la mañana del sábado, lluvias durante la tarde y una mejora progresiva recién hacia la noche. Para la zona de Luján se estimó una temperatura mínima de 9 grados y una máxima de 20. Frente a este panorama, las recomendaciones difundidas por los organizadores y distintos medios especializados incluyeron llevar campera impermeable, calzado cómodo, abrigo, agua y elementos para proteger la documentación personal y el teléfono celular durante la caminata.
Según se indicó, la información meteorológica podía variar a lo largo de la jornada, por lo que se recomendó a los participantes prestar atención a los comunicados oficiales y seguir las indicaciones del personal de seguridad, salud y asistencia ubicado a lo largo de todo el recorrido.