Un 27 de octubre de 1970, el bioquímico argentino Luis Federico Leloir recibió en Estocolmo el Premio Nobel de Química por descubrir los nucleótidos de azúcar y explicar su papel en la formación de carbohidratos. Fue el segundo argentino en obtener un Nobel de Ciencias, después de su maestro, Bernardo Houssay.
Un científico formado en la Argentina
Leloir nació en París el 6 de septiembre de 1906, pero desarrolló casi toda su carrera en Buenos Aires. Se formó como médico y farmacéutico, y realizó su tesis doctoral bajo la dirección de Houssay, Premio Nobel de Medicina en 1947.
Ese mismo año, con el respaldo de Houssay, asumió la dirección del Instituto de Investigaciones Bioquímicas–Fundación Campomar, hoy Fundación Instituto Leloir. Según la Casa Rosada, allí lideró un equipo que investigó el metabolismo de los azúcares y la forma en que el organismo construye moléculas esenciales para almacenar y usar energía.
El descubrimiento premiado
El trabajo reconocido se centró en los nucleótidos de azúcar: moléculas que combinan un nucleótido, uno de los componentes básicos del ADN, con un azúcar. Según la Fundación Nobel, Leloir demostró que son fundamentales para que los organismos fabriquen y transformen carbohidratos.
En 1949, su equipo descubrió que la conversión de un tipo de azúcar en otro dependía de una molécula formada por un nucleótido y un azúcar. Ese hallazgo abrió el camino para entender cómo se sintetizan compuestos como el glucógeno, reserva energética de los animales, y el almidón, reserva de las plantas.
La Real Academia Sueca de Ciencias le otorgó el premio por su descubrimiento de los nucleótidos de azúcar y su función en la biosíntesis de carbohidratos.
Por qué fue tan importante
Antes de estas investigaciones se creía que la síntesis de carbohidratos era simplemente la inversa de su degradación. Los estudios de Leloir mostraron que el organismo usa rutas químicas distintas, con pasos y moléculas específicas para construirlos.
Según la Casa Rosada, sus aportes también tuvieron consecuencias para la medicina: ayudaron a comprender la galactosemia, una enfermedad hereditaria que dificulta la asimilación de la galactosa, el azúcar presente en la lactosa de la leche.
| Año | Hito |
|---|---|
| 1906 | Nace en París |
| 1947 | Asume la dirección del Instituto de Investigaciones Bioquímicas–Fundación Campomar |
| 1949 | Su equipo descubre el papel de la molécula de nucleótido y azúcar en la conversión de azúcares |
| 1970 | Recibe el Premio Nobel de Química |
| 1987 | Muere en Buenos Aires, el 2 de diciembre |
Un Nobel con sello local
Leloir fue el segundo argentino en ganar un Nobel de Ciencias. El primero fue Houssay, premiado en 1947 por sus investigaciones sobre el papel de la hipófisis en el metabolismo de los hidratos de carbono. Según Infobae, la distinción tuvo un valor simbólico: reconoció una investigación realizada íntegramente en la Argentina, en un instituto local y con equipos formados en el país.
Su legado
Leloir murió en Buenos Aires el 2 de diciembre de 1987. Su nombre quedó asociado a la Fundación Instituto Leloir, una de las instituciones científicas más importantes del país, y sus descubrimientos siguen siendo una base para la química biológica, la investigación médica y el estudio del metabolismo.